Víctor Leaton Ochoa: el inventor mexicano
Carlos Eduardo Díaz
Periodista
¿Conocen este artefacto? ¿Les suena? Pues se trata de un
invento de origen mexicano que ocupa un lugar destacado en el Instituto
Smithsoniano (Smithsonian Institution); un centro de educación e investigación
auspiciado por el gobierno de los Estados Unidos, y que posee además una serie
de museos alusivos.
Este invento fue obra de Víctor Leaton Ochoa, quien nació en
1850 en el entonces pueblo de Ojinaga, Chihuahua.
A este singular personaje se le considera un pilar
fundamental en la evolución de la aeronáutica internacional gracias a su
“Ochoaplano”, conocido en el vecino país como "Ochoa Plane". Montado
sobre dos bicicletas unidas por una pequeña estructura metálica, la cual servía
también para sostener un motor eléctrico de seis caballos de fuerza, y un
sistema de alas en la parte superior, este aeroplano tuvo éxito considerable al
lograr vuelos de cortas distancias.
Luego de más de veinte años de trabajo, otras variantes de su
invento (algunas con seis alas, fabricadas con láminas de aluminio y valiéndose
del magnetismo como fuerza motora) lograron llamar la atención del mundo.
El Instituto Smithsoniano lo considera parte fundamental de
los inventores que impulsaron el desarrollo de América Latina y el Suroeste de
los Estados Unidos.
Con un poco más de tiempo, tal vez con un poco más de
técnica, coinciden los expertos, Víctor Leaton gozaría de un prestigio similar
al de los Hermanos Wright.
Pero hablemos un poco más de Leaton Ochoa, pues su vida fue tan completa
que también incluyó el activismo político, el periodismo, la minería y la invención técnica.
De raíces escocesas y
españolas, Leaton creció entre Texas y Nuevo México. En El Paso fundó los periódicos
El Hispano-American y El Correo del Bravo, medios que usó para denunciar los abusos
y promover la justicia social, al grado de reunir a cerca de 300 mexicanos con
el fin de exigir salarios justos y proteger el empleo local. También cofundó La
Unión Occidental Mexicana en defensa del idioma español y la dignidad mexicana
en los Estados Unidos.
Desde la frontera, enfrentó al régimen de Porfirio Díaz desde
1892, liderando a insurgentes y dando a conocer la masacre de Tomóchic, lo que
le valió que su cabeza tuviera un precio: se ofrecieron $50,000 pesos en oro a
quien lo entregara vivo o muerto.
Por cuestiones prácticas, solicitó la ciudadanía
estadounidense, estuvo encarcelado dos años en Brooklyn, perdió su ciudadanía y
le fue restaurada por el presidente Theodore Roosevelt en 1906.
A partir de 1903 patentó una serie de inventos notables,
entre ellos el motor reversible, el freno eléctrico para tranvías, la llave
inglesa ajustable “clincher pliers”, la pluma fuente y clip para bolígrafos, el
molino de viento eléctrico con dinamo para alimentar casas o motores pequeños y,
desde luego, el “Ochoaplane”, desarrollado
entre 1908‑1911 a través de su International Airship Company
en Paterson, Nueva Jersey.
Hasta hoy, el Smithsonian y la Texas Historical Association
reconocen su legado como inventor pionero de los Estados Unidos.
Hacia el final de su vida, se cree que migró a Sinaloa en
1936, y posiblemente falleció allí en 1945, pero incluso su familia le perdió el
rastro.
Historias de mexicanos notables.
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Imágenes tomadas de internet
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