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Mostrando las entradas de julio, 2025

Víctor Leaton Ochoa: el inventor mexicano

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 Carlos Eduardo Díaz Periodista ¿Conocen este artefacto? ¿Les suena? Pues se trata de un invento de origen mexicano que ocupa un lugar destacado en el Instituto Smithsoniano (Smithsonian Institution); un centro de educación e investigación auspiciado por el gobierno de los Estados Unidos, y que posee además una serie de museos alusivos.   Este invento fue obra de Víctor Leaton Ochoa, quien nació en 1850 en el entonces pueblo de Ojinaga, Chihuahua.   A este singular personaje se le considera un pilar fundamental en la evolución de la aeronáutica internacional gracias a su “Ochoaplano”, conocido en el vecino país como "Ochoa Plane". Montado sobre dos bicicletas unidas por una pequeña estructura metálica, la cual servía también para sostener un motor eléctrico de seis caballos de fuerza, y un sistema de alas en la parte superior, este aeroplano tuvo éxito considerable al lograr vuelos de cortas distancias.   Luego de más de veinte años de trabajo, otras vari...

Sagrario Metropolitano de la Ciudad de México

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Carlos Eduardo Díaz Periodista Este es el Sagrario Metropolitano de la Ciudad de México. Como era común en los templos de la Nueva España, el sagrario —el lugar que resguarda la Eucaristía— constituye un recinto separado, independiente del templo principal. En este caso, la Catedral Metropolitana. En este recinto se atendía a los fieles que acudían a misa diaria y se impartían los sacramentos, especialmente la confesión y la comunión. Aunque la Catedral contaba con sus propios altares, el Sagrario (del latín "sacrarium", que significa "lugar sagrado" o "santuario) funcionaba como una capilla parroquial.   La construcción que podemos ver no es la original. Anteriormente existió otra, más modesta, integrada a la antigua Catedral, pero que fue sustituida porque ya no satisfacía las necesidades debido al creciente número de fieles y a la ambición estética del cabildo catedralicio. De este modo, el Sagrario actual fue levantado entre 1749 y 1768.   Aunque su...

La Cabeza de Tecaxic-Calixtlahuaca

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 Carlos Eduardo Díaz Periodista La arqueología sirve para escribir la prehistoria, para reconstruir la Historia, para comprender las culturas del pasado y preservar el patrimonio cultural. Sin embargo, a veces la arqueología tiene otra función: la de sorprendernos gracias al hallazgo de objetos que aparentemente carecen de explicación. Este es el caso de la Cabeza de Tecaxic-Calixtlahuaca. Localizada en 1933 cerca de Toluca, en el Estado de México, lo que hace tan particular a esta pieza es que se trata de una figura romana que históricamente no debería encontrarse en nuestro país. Veamos. El descubrimiento En 1933, un joven arqueólogo de 37 años llamado José García Payón, se encontraba realizando excavaciones en la zona de Tecaxic-Calixtlahuaca, un sitio arqueológico cercano a Toluca, donde se desarrolló la cultura matlatzinca. Los antiguos habitantes de esta región fueron influenciados primero por los toltecas y después por los mexicas, cuando fueron conquistados por Teno...

Las Primeras Damas mexicanas: símbolo, estatus y oficio

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 Carlos Eduardo Díaz Periodista Aunque actualmente carecemos de una por razones obvias, el cargo de primera dama de México ha sido símbolo y mito al mismo tiempo. La denominación no oficial que recibía la esposa del presidente de México era todo lo suntuosa que debía ser, tanto que debía escribirse con mayúsculas.   Pues bien, el de Primera Dama no era un cargo oficial. Se ejercía de oficio, de manera protocolaria y carecía de funciones especiales. Y, por supuesto, no implicaba recibir salario alguno ni ningún otro tipo de compensación. Al menos en las formas.   La esposa del mandatario en turno cumplía con ciertas funciones ornamentales, como ser la acompañante del presidente en viajes o recepciones oficiales y participar activamente en instituciones de índole benéfica o social.   Hagamos un paréntesis interesante: casi siempre, este papel era ejercido por la cónyuge del presidente. Sin embargo, ha habido dos primeras damas que no eran sus mujeres. Fue e...

El nuevo rostro del mercado

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 Carlos Eduardo Díaz Periodista Ayer fui a regalar libros. En distintas ocasiones he escrito acerca del enorme trabajo que me cuesta deshacerme de algunos ejemplares. No importa de cuáles se traten; yo aprecio por igual los libros que me son útiles que aquellos que solamente están de adorno. Sin embargo, los libros que jamás voy a leer, que son ajenos a los temas que acostumbro —literatura, historia, política, humanidades en general— o que simplemente ya leí y ya no caben en mis libreros, comienzan a ser candidatos a cambiar de dueño.   Cuando me veo en esta penosa necesidad, opto por donarlos. Por ningún motivo los llevaría al reciclaje. Llevar cajas repletas de libros para recibir dos pesos por kilo y saber que serán convertidos en cartón, es un crimen. Generalmente se los obsequio a un muchacho que, amablemente, se dedica a comprar y vender libros. Al conversar con él me dijo que la venta está peor que nunca. Que solamente ha vendido seis libros nuevos en lo que va del ...